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miércoles, 14 de septiembre de 2016

Gestionar residuos con una planta móvil


 
 
¡Hola!

Esta semana voy a hablaros de la gestión de residuos, pero en concreto de lo que necesita una planta móvil para poder trabajar sin problema en relación al tema medioambiental. Algunos tienen dudas de qué es necesario para poder ubicar una planta móvil en una obra y triturar los residuos inertes que salen de ella. Recuerda que aquí puedes consultar un post sobre residuos inertes, procedentes de la construcción y demolición.

En primer lugar, debes tener claro que triturar residuos inertes te convierte en un gestor de residuos, por lo que es necesario obtener una autorización como gestor de residuos, en concreto de residuos no peligrosos. La planta móvil necesita un mantenimiento, por lo que se generan residuos tales como aceite usado, baterías usadas, trapos manchados de grasa por el engrase, etc. Si se generan menos de 10 toneladas al año de residuos peligrosos (que es lo más probable, generar más sería una barbaridad de planta móvil) hay que inscribirse en el registro de pequeños productores de residuos peligrosos (artículo 22 del Real Decreto 833/1988).

Una vez se tenga esa documentación, hay que buscar un lugar donde ubicar la planta y sacarle provecho. Si va a estar en un sitio fijo, lo más probable es que la comunidad autónoma exija que en las autorizaciones y licencia de ese lugar fijo (como puede ser un centro de gestión de residuos) aparezca la planta móvil. Si la planta se va a trasladar a distintos sitios (que para eso es móvil), es necesario tener licencia de obras de cada emplazamiento.

En cuanto a las condiciones del lugar donde se vaya a realizar la gestión de residuos con este tipo de planta, son similares a las que si se tratase de una planta fija, ya que el medio hay que conservarlo en todos los casos:

-       Se deben tener zonas de trabajo diferenciadas: zona de recepción de residuos, zona de trituración, zona de almacenamiento de residuos, zona de acopios de producto terminado, como mínimo.

-       La zona de recepción de residuos debe estar pavimentada en la medida de lo posible para evitar filtraciones al subsuelo, ya que aunque la mayoría de residuos serán inertes, puede haber mezclados residuos peligrosos o no peligrosos que generen lixiviado.

-       La zona de almacenamiento de residuos debe estar pavimentada, o tener los residuos en contenedores o bidones. Para los residuos peligrosos se debe disponer de cubeto para los contenedores y además estar techada y mejor si está pavimentada.

-       Los residuos generados deben estar identificados y separados. No se pueden mezclar distintos tipos de residuos y además deben estar a una distancia que no provoque problemas en caso de vuelco.

-       Los residuos no pueden estar cerca de cauces, alcantarillas o desagües, para evitar contaminación de las aguas. Ya sea los residuos admitidos o los generados.

-       La retirada de los residuos peligrosos generados no superará los 6 meses y la de no peligrosos 1 año en caso de que vayan a ser eliminados en vertedero y 2 años en caso de que vayan a ser valorizados. Recuerda que se deben valorizar siempre que sea posible y siempre entregarlos a gestor autorizado.

-       Se debe tener un registro de los residuos admitidos (cantidad, código LER, fecha, proveedor) y de los productos de salida (cantidad, fecha, cliente); estos datos se tendrán que facilitar a la comunidad autónoma.

En cada comunidad autónoma exigirán unas medidas a cumplir, en unas más y en otras menos. Además en cada autorización vendrán dispuestas unas condiciones y medidas de obligado cumplimiento para desarrollar la actividad, pero estas son básicas para poder usar una planta móvil sin perjudicar al medio y no tener problemas con las autorizaciones o permisos.

Un saludo

Nuria
Transmite medio ambiente

miércoles, 15 de junio de 2016

Gestión de neumáticos fuera de uso




Buenos días,

Hace ya una semana que se extinguió el incendio del cementerio de neumáticos de Seseña. Un impresionante incendio que por suerte ha podido ser controlado, aunque haya llevado su tiempo. 26 días estuvo ardiendo y emitiendo contaminantes a la atmósfera, entre ellos dioxinas, benceno, benzopireno, arsénico, mercurio, etc…, bastante peligrosos para la salud.

Está bastante claro que el incendio fue intencionado, pero que pudo evitarse si hubiese habido una buena gestión, no se puede dudar.

Ya hablé en este post que el “Tyre Fire” de Springfield no era una buena opción de gestión.

Millones de neumáticos, equivalentes a unas 70.000 toneladas, estaban amontonados sin control en una superficie de 12 hectáreas, sin apenas separación; porque aunque hubiese pasillos, pues como que no eran suficientes, ya se ha visto…

En España existe desde 2005 un Real Decreto que regula la gestión de los neumáticos fuera de uso (NFU), donde se habla también de su almacenamiento; es el Real Decreto 1619/2005, de 30 de diciembre, sobre la gestión de neumáticos fuera de uso. En su anexo se indica que los neumáticos enteros almacenados en pilas libres no pueden superar los 3 metros de altura y que la zona de almacenamiento debe estar compartimentada en celdas o módulos independientes, con una capacidad máxima de cada una de ellas de mil metros cúbicos (1.000 m3), para evitar la propagación del fuego en caso de incendio y con viales internos que permitan el acceso de los medios mecánicos y de extinción. Los neumáticos arden con facilidad y es además complicado extinguir su incendio. Si los gestores de NFU cumplen la normativa, aunque alguien provoque un incendio, es más fácil controlarlo y terminar con él. Además se emitirán menos contaminantes a la atmósfera, que ahora mismo afectan a la población de los alrededores.

Nuestra labor es concienciar a gestores, para que traten los residuos conforme a la normativa y que cumplan con los proyectos y documentación que se presenta ante la administración. Salimos ganando todos, ellos también aunque piensen que ganan más dinero incumpliendo la ley.

Hasta la próxima semana.

Nuria
Transmite medio ambiente

miércoles, 30 de marzo de 2016

RCD que no pueden reutilizarse como relleno




Buenos días,

Pasadas ya las vacaciones de Semana Santa volvemos a la normalidad con un nuevo post.

Esta vez vengo a hablarte de nuevo de los residuos de construcción y demolición (RCD), en concreto de aquellos que no pueden usarse como relleno en una obra. En muchos sitios se habla del uso que puede darse a los RCD, pero en muy pocos de los usos que no se pueden dar. Si te interesa, puedes ver también este post donde hablé de nuevos usos que se les puede dar a los residuos inertes una vez triturados.

Los RCD son los residuos que se generan en las obras de construcción, reformas o en las demoliciones de edificios, carreteras, etc. La mayoría de estos residuos son inertes, es decir, no sufren cambios en su composición, ni reaccionan con otras sustancias. Pero no todos los residuos de la construcción y demolición son inertes, como por ejemplo el hierro que compone el forjado y la madera existente en una vivienda, el asfalto que se retira de una carretera, los cables de las instalaciones eléctricas de edificios y naves industriales, etc. Además, puede haber RCD peligrosos, como por ejemplo el amianto. Puedes consultar cuáles son los residuos de la construcción y demolición en el capítulo 17 de la Decisión de la Comisión de 18 de diciembre de 2014 por la que se modifica la Decisión 2000/532/CE, sobre la lista de residuos, de conformidad con la Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo.

Todos los residuos deberían ser reutilizados o reciclados en la medida de los posible, de esta manera conseguiremos un mundo con menos vertederos y con más recursos. Algunos RCD se pueden triturar para usarse como rellenos en obras, como por ejemplo el hormigón y los materiales cerámicos, pero hay otros que aunque a primera vista parezca que se les puede dar ese uso, en realidad no; esto es debido a que presentan unas características que pueden afectar a la obra o al medio y pueden convertirse en un peligro.

Cuando un gestor de residuos no peligrosos se encarga de recoger materiales de construcción y demolición y reciclarlos, debe tener claro el uso posterior que se les puede dar. A la hora de realizar la solicitud de gestor, se debe tener claro el destino de los residuos a gestionar y si hay algún residuo que no puede ser destinado a relleno en una obra, no se debe cometer el error de indicar que ese será su destino.

Por eso te voy a indicar algunos RCD que no pueden usarse como relleno en una obra y el porqué:

-       Yesos: Nunca pueden utilizarse como rellenos, pueden dar lugar a que el suelo se colapse y además presentan solubilidad y agresividad frente a los hormigones. Los yesos solamente pueden depositarse en vertederos de residuos no peligrosos.

-       Mezclas bituminosas: No pueden ser reutilizadas como rellenos en obras, a consecuencia del betún, que puede contaminar los suelos por su contenido en hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs); aunque sobre este tema hay controversia, pero no siempre está permitido su uso. Se pueden reutilizar para la fabricación de asfalto reciclado.

-       Pizarra: No es aconsejable su uso en rellenos, hay que tomar precauciones. Tienen una resistencia baja y un carácter exfoliable. Al ser rocas arcillosas pueden ser sensibles a los agentes atmosféricos. Si además tiene inclusiones de pirita, puede ser agresiva para los hormigones.

-       Pórfidos de vías férreas: A los pórfidos de vías férreas se les debe realizar una analítica para poder reutilizarse como relleno en obras. Si presentan una cierta cantidad de materiales impropios (restos de metales, de madera, etc) no pueden ser utilizados como relleno.

Estos residuos obtenidos de la construcción y la demolición no pueden ser empleados como rellenos en obras. Por tanto, tenlo en cuenta a la hora de hacer ciertos trámites. Hay gente que lo desconoce y en caso de hacer una solicitud como gestor de residuos en la que se ponga este uso, no la aceptarán, y habrá que hacerla de nuevo.

Espero que te haya servido.

Un saludo

Nuria
Transmite medio ambiente

miércoles, 20 de enero de 2016

Qué son los residuos combustibles





¡Buenos días!
Esta semana le toca el turno de nuevo a los residuos. Esta vez a los residuos que pueden ser utilizados como combustible. Para que te hagas una idea general de este tipo de residuos, sigue leyendo.

Muchos residuos pueden ser valorizados siendo utilizados como combustible. En centrales térmicas, plantas de cogeneración, cementeras, hornos industriales, etc., se pueden incinerar residuos con la finalidad de obtener energía en lugar de emplear combustibles fósiles.

Estos residuos presentan el código LER (Lista Europea de Residuos) 19 12 10, denominado Combustible derivado de desperdicios según la Decisión de la Comisión de 18 de diciembre de 2014 por la que se modificala Decisión 2000/532/CE, sobre la lista de residuos, de conformidad con laDirectiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, anteriormente se conocía como combustible derivado de residuos (CDR).
Algunos de los residuos que pueden valorizarse de este modo y que pueden ser realmente combustible derivado de desperdicios, encontramos los siguientes:

  • Fracción biodegradable de los residuos municipales
  • Residuos industriales no peligrosos
  • Combustibles preparados a partir del rechazo de las plantas de reciclaje

Es importante que este tipo de residuos sea no peligroso y que presente un alto contenido de biomasa (fracción biodegradable), con la finalidad de minimizar los impactos que el uso de estos residuos provoca, como las emisiones a la atmósfera (después de la correspondiente depuración de los gases de incineración) o los residuos generados (cenizas, escorias, efluentes líquidos de los procesos de depuración de gases húmedos). Lo ideal es que en origen la separación de los residuos sea eficaz, y solamente se utilicen para combustible la fracción resto que no pueda ser valorizada de otro modo, pero hoy día se emplea también neumáticos fuera de uso, papel y cartón, plásticos, etc.

El proceso para la obtención de combustible derivado de desechos es el siguiente:

  • Separación en origen
  • Clasificación o separación mecánica
  • Reducción de tamaño (trituración, molienda, etc.)
  • Separación y cribado
  • Mezcla o blending
  • Secado térmico y pelletizado
  • Biosecado o secado biológico aerobio y afino mecánico
  • Embalaje
  • Almacenamiento

Una vez listo el combustible derivado de desechos puede ser enviado a las industrias que van a ser consumidoras del mismo. Estas industrias deben poseer una autorización como plantas gestoras de residuos. Algunas plantas han necesitado adaptar su proceso para poder utilizar este tipo de combustible.

Por otro lado, cabe mencionar que las industrias que utilizan combustible derivado de residuos presentan un ahorro económico en cuanto que utilizan menor cantidad de combustibles fósiles, o no los utilizan, y además las industrias que se encuentran dentro del comercio de emisiones, pueden contabilizar como cero las emisiones de la quema de biomasa, ya que la normativa europea reconoce las emisiones derivadas de la fracción de biomasa de residuos municipales e industriales como neutras respecto al CO2, por lo que también les interesa utilizar estos residuos como combustible.

Hasta aquí mi pequeña aportación de los residuos combustibles para aquellos que los desconocían. Hasta la próxima semana.

Nuria
Transmite medio ambiente